Redacción / Petatlán. La inseguridad en la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo sumó un nuevo episodio de violencia la noche del martes. Un autobús con 25 pasajeros fue blanco de un ataque armado cerca de Juluchuca, municipio de Petatlán.

Pese a las detonaciones que dañaron motor, llantas y sistema de aire, el chofer logró avanzar hasta El Cayacal, salvando la vida de los usuarios, quienes resultaron ilesos.

Este incidente ocurre en un corredor crítico de Costa Grande, donde las pugnas territoriales han intensificado los riesgos para el transporte público y de carga. Apenas en días recientes, la región ha registrado bloqueos y ataques que mantienen bajo alerta a las fuerzas federales.

Aunque la Guardia Nacional tomó conocimiento de los hechos, el ataque reafirma la vulnerabilidad de una de las vías de comunicación más importantes para el turismo y el comercio en Guerrero.



Deja un comentario