Redacción / Chilpancingo. Vecinos de las colonias Bella Vista y Obrera colapsaron este miércoles las laterales del bulevar Vicente Guerrero, hartos de cumplir un mes sin suministro. La protesta, dirigida contra la Capach, obligó a las familias a desembolsar entre 600 y 900 pesos por pipas privadas, un gasto extraordinario que asfixia la economía de los hogares en la capital.

Lo que inició con una confusión de las autoridades de Gobernación —quienes al inicio vincularon la movilización con un conflicto de comerciantes— terminó en una mesa de diálogo con trabajadores del organismo operador. Tras una hora de caos vial, se pactó la liberación de la ruta.

Sin embargo, este bloqueo es sólo un síntoma de la crisis sistémica que padece Chilpancingo, donde los adeudos eléctricos de la paramunicipal y la infraestructura obsoleta han convertido las protestas por agua en el «pan de cada día» para los guerrerenses.




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