Redacción / Igualapa. Este domingo 1 de marzo, el municipio de Igualapa, en el corazón de la Costa Chica, vivió una de sus celebraciones más profundas: la misa de la Lavada de Plata.

En un acto que combina la identidad religiosa con el compromiso social, integrantes del gobierno municipal se sumaron a la feligresía para participar en este rito que simboliza la purificación y la renovación de la fe en la comunidad.

Durante el encuentro, las autoridades locales destacaron que, antes que cualquier cargo público, su labor se guía por valores y convicciones personales. «La función pública nos exige compromiso, pero las decisiones más importantes nacen del corazón», señalaron, subrayando que la fe es el motor que orienta su servicio hacia los habitantes de Igualapa.

Esta festividad anual no solo atrae a los locales, sino que reafirma el patrimonio inmaterial de Guerrero en una jornada de reflexión colectiva.



Deja un comentario