Redacción / Zihuatanejo. La ciudad amaneció con un sector comercial semiparalizado: cadenas como Oxxo mantienen cortinas cerradas y diversos establecimientos locales han reducido sus horarios ante la falta de garantías de seguridad.

La crisis de movilidad, que mantiene al transporte operando apenas al 35%, ha provocado un ausentismo masivo en las aulas, obligando a la mayoría de las escuelas a suspender clases presenciales. Sin rutas activas hacia Ixtapa y comunidades como Coacoyul, el motor económico del puerto se detiene; no hay trabajadores en las tiendas ni suministros fluidos para el comercio minorista.

La incertidumbre domina la jornada mientras el gremio evalúa riesgos. Lo que comenzó como un conflicto en las rutas, hoy se traduce en una emergencia social y económica que golpea directamente el bolsillo de las familias y la operatividad de uno de los polos turísticos más importantes de Guerrero.




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