Redacción / Chilpancingo. La mañana de este martes 17 de febrero, trabajadores de la PROPAEG paralizaron las actividades en el edificio Vicente Guerrero para exigir la salida inmediata de Othón Ramírez Barragán. El funcionario es señalado por graves acusaciones de acoso sexual, hostigamiento laboral y tocamientos indebidos contra el personal.

La protesta escaló tras la polémica intervención del director de Gobernación, Rafael Julián Arcos, quien sugirió a las víctimas «continuar normal» y liberar el inmueble a cambio de una mesa de diálogo. Esta postura fue rechazada por los manifestantes, quienes consideran que la respuesta oficial trata de minimizar la violencia de género en la administración pública.

Aunque se pactó una reunión con el Subsecretario de Desarrollo Político, Francisco Rodríguez Cisneros, la toma persiste. El conflicto pone bajo la lupa los protocolos de ética del gobierno de Guerrero.

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