Redacción / Chilpancingo. La parálisis administrativa en la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) genera fricciones internas. Este miércoles, la mayoría de los empleados del Departamento de Servicios al Personal se pronunció en contra de la toma de sus oficinas, iniciada el martes por un grupo minoritario de apenas seis personas que exige la salida de la jefa del área, Arminda Olguín Salgado.

Los inconformes denuncian supuesto nepotismo, pero el personal de base, representado por Ramón Limón, asegura que el paro es ilegítimo y afecta procesos clave como pagos y trámites laborales. El llamado es directo para el titular de la SEG, Ricardo Castillo Peña: se requiere intervención inmediata para liberar el inmueble.

Este conflicto ocurre en un momento crítico para el magisterio guerrerense, que enfrenta retrasos históricos en la basificación y pagos de estímulos.




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